Cristina Ramos, CEO de WOB.
La semana pasada estuve en Nueva York, en Naciones Unidas, coincidiendo con la presentación del Gender Snapshot 2026. Y mientras hablamos de igualdad en los espacios donde se decide, la propia ONU advierte de que parte de la infraestructura institucional creada para impulsarla está perdiendo poder.
Y esta semana, General Mills ha nombrado a Dana McNabb como su próxima CEO. Será la primera mujer en los 160 años de historia de la compañía.
McNabb lleva 27 años en General Mills. Ha pasado por marketing, estrategia, dirección de negocios, operaciones internacionales y diferentes posiciones de responsabilidad. Desde este año era COO y ahora asumirá la máxima responsabilidad en una compañía que atraviesa un momento complejo, con presión sobre costes, consumo y crecimiento.
Llevamos años preguntándonos cómo preparar a más mujeres para llegar a los puestos de decisión. Pero, ¿cuánto talento hemos tenido realmente la oportunidad de poner a prueba?
Porque nadie llega a CEO acumulando únicamente cursos, potencial o buenas evaluaciones. Llega después de años de decisiones: dirigir un negocio, gestionar una crisis, asumir una responsabilidad mayor, equivocarse, aprender, construir relaciones, ganar visibilidad y demostrar criterio cuando todavía no tenía la silla.
Eso no ocurre por accidente, hay una diferencia enorme entre decir que una persona “tiene potencial” y ponerla en una situación en la que pueda demostrarlo.
Quizá por eso, después de pasar unos días escuchando hablar de cuánto queda todavía por avanzar, la historia de Dana McNabb me parece más interesante que otro dato sobre cuántas mujeres faltan arriba.
Hay algo incómodo en la manera en que hablamos de mérito.
Pedimos experiencia para acceder a determinadas posiciones, pero pocas veces preguntamos quién tuvo acceso a las experiencias que después convertimos en requisito.
Queremos líderes con visión de negocio, exposición internacional, capacidad para gestionar crisis y criterio estratégico, y todo eso suena a mérito individual.
Pero antes fue una oportunidad, y las oportunidades no aparecen solas.